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República Dominicana: un cine con público

Con 11 millones de habitantes, la República Dominicana es envidiada en toda la región: el vínculo del cine nacional con su público es un fenómeno particular. La producción nacional ha logrado superar la tan temida y común brecha de desencuentro, y desde hace varios años, comedias nacionales lideran el box office por encima de superproducciones estadounidenses.

La cuota de mercado de cine dominicano es una de las más altas de la región iberoamericana. En 2017, según datos de EGEDA, el 21,8% de espectadores dominicanos asistieron a alguno de los estrenos nacionales, que representaron el 11,8% del total de lanzamientos.

En abril de 2019, la comedia Que león, dirigida por Frank Perozo bate récords y se convierte en la película nacional más vista de los últimos años, tanto en el país como en el exterior. Desde su estreno el pasado 29 de noviembre ha sobrepasado las 400 mil entradas, y en su lanzamiento en Estados Unidos superó los 100 mil espectadores.

En Centroamérica se estrenó el pasado 14 de febrero y en Panamá se posicionó como la segunda película más vista en su semana de estreno. Próximamente se estrenará en Europa y Canadá, además de varios países de la región, y ya se ha anunciado que habrá secuela.

Para encontrar una cifra semejante hay que mirar a 2015: Tubérculo Gourmet, producida por Panamericana de Producciones y dirigida por Archie López, sobrepasó las 500 mil entradas.

Cine local lidera el top ten

Pero todos los años varias producciones nacionales lideran el top tencon marcas superiores a los 200 mil espectadores.En el último quinquenio se han estrenado en torno a una veintena de películas cada año.

El 2017 fue un año excepcional, con 25 lanzamientos. El top ten se dividió entre seis producciones estadounidenses y cuatro dominicanas, siendo un año en el que un filme de Hollywood fue el más visto –con una escasa diferencia de 20 mil espectadores con el segundo en el ranking, el dominicano Colao, que logró 340 mil entradas.

“Es simple: el dominicano consume más cine local que cine extranjero”, así responde la directora de la Dirección General de Cine (DGCINE), Yvette Marichal, al ser consultada sobre si existe alguna fórmula para este fenómeno tan envidiado en la región. Es un fenómeno particular: según la encuesta nacional de consumo cultural, el 45% de la población consultada asiste al cine como principal actividad cultural, por el 14% que acude a eventos artísticos o el 11% a parques naturales

Lo que sí puede explicarse es el aumento progresivo de la producción cinematográfica. Desde la promulgación de la Ley No. 108-10 para el Fomento de la Actividad Cinematográfica en la República Dominicana en 2010, y hasta 2017, se estrenaron más de 115 películas dominicanas, frente a las 101 lanzadas entre 1922 y 2010. El Fondo para la Promoción Cinematográfica (FONPROCINE) otorga anualmente en torno a una docena de apoyos al desarrollo y la producción de largometrajes de ficción, animación y documental. Entre 2012 y 2017 se entregaron 78 estímulos por unos 100 millones de RD$ (en torno a 2 millones de dólares), según datos del informe realizado por la DGCINE.

En 2018 resultaron premiados, entre otros, Orquídea, de Henry Mercedes Vales, en la categoría Producción de largometrajes de ficción y animación; Milvio, de Milbert Pérez, en Producción de largometrajes documentales, marca país, y dos títulos en Desarrollo de proyectos de largometrajes de ficción, documental y animaciónEl halcón y la hija del general, producido por Riccardo Bardellino de Vita, y John cero grados, producido por Soraya Lucía Mateo Soriano.

Además, cuatro trabajos fueron apoyados en escritura de guion: Los toros de la virgen,  de Abinadab Alberto; Monte y culebra, de Génesis Valenzuela; El guerrillero y el general, de Domingo Ernesto Abreu, y Entre tierras, de Rafael Vargas.

También está en desarrollo el filme dramático Muero de felicidad, debut en largo del director de publicidad y videoclip Marel Alemany, que implica una exploración en el cine de autor de Panamericana de Producciones, una de las más dinámicas productoras del territorio. La película cuenta en el elenco protagónico con Frank Perozo y la actriz española Ingrid García-Jonsson y espera su estreno para 2020.

Cine autoral de República Dominicana

El territorio caribeño también ha producido un cine autoral menos popular que ha triunfado en festivales y que, alejado de los éxitos de taquilla, busca reducir la brecha con el público. En el circuito festivalero son reconocidos nombres como Nelson Carlo de los Santos, que en 2018 estrenó la premiada Cocote, filme que en su lanzamiento comercial apenas superó las 1,500 entradas; la dupla integrada por la dominicana Natalia Cabral y el catalán Oriol Estrada, que recientemente estrenó Miriam miente en salas nacionales, o el dúo integrado por el mexicano-dominicano Israel Cárdenas y la dominicana Laura Amelia Guzmán, que presentó en la Berlinale 2019 su último filme, La fiera y la fiesta. Previamente, Cárdenas y Guzmán lanzaron comercialmente Sambá en 2017 y Dólares de arena en 2014, logrando en ambos casos superar apenas las 3 mil entradas vendidas.

También empieza a sonar el nombre de Yanilis Pérez, directora del documental Jeffrey, que alcanzó el medio millar de espectadores en 2017; de Alejandro Andújar, director de El hombre que cuida, o de José María Cabral, director de Carpinteros, uno de los filmes festivaleros más premiados y más vistos localmente, con 36 mil entradas vendidas en 2017. Cabral está preparando el documental Isla de plástico y estrenó recientemente en el Miami Film Festival su más reciente proyecto, El proyeccionista. En el certamen estadounidense también se exhibió la coproducción con España Juanita, de la directora Leticia Tonos.

República Dominicana tiene un promedio de 65 rodajes por año, incluyendo nacionales e internacionales. La Ley de cine prevé créditos fiscales transferibles equivalentes al 25% de todo el presupuesto gastado en el país, siempre y cuando esto supere los 500 mil dólares, entre otros atractivos también para las producciones extranjeras.

Esto ha contribuido a desarrollar un personal técnico, creativo y artístico capaz de suplir prácticamente a cualquier producción cinematográfica o audiovisual, lo cual reduce los costos de las producciones de no tener que traer personal extranjero al país, salvo en casos muy puntuales, sostiene Marichal.

El desarrollo del cine propio también lo están impulsando las escuelas especializadas y universidades, varias de las cuales ya ofrecen la carrera cinematográfica.

Definitivamente ya los jóvenes no tienen la necesidad de buscar opciones fuera de nuestro país, afirma Yvette Marichal.

Fomración en cine

En términos de formación de audiencias, son varios los festivales que proponen un cine diferente al ávido público de cine dominicano. Entre ellos, destaca el Festival de Cine Global Dominicano (FCGD), que además de una vasta propuesta de exhibiciones de cine centroamericano e internacional, organiza espacios para la industria de coproducción y desarrollo de proyectos. Asimismo, a lo largo del año se desarrollan otros certámenes, como el Festival Internacional de Cine Infantil, o el flamante Festival de Cine Dominicano que surge para celebrar e impulsar el cine nacional.

El buen estado de salud de la producción nacional también se ve reflejado en el número creciente de organizaciones sectoriales, entre las que se encuentra la Asociación Dominicana de Profesionales del Cine (ADOCINE), la Asociación Dominicana de Actores de Cine (ADAC), la Asociación de Mujeres del Cine (AMUCINE), la Asociación de Instituciones Cinematográficas (ACACINE) y la Asociación de Infraestructura y Estudios Cinematográficos (ASIES).

Con el fin de fortalecer la internacionalización de su cine y del país como locación, la DGCINE realiza más de una veintena de actividades de promoción del cine nacional en diferentes países. Es el caso de la muestra Todo Cine, Todo Dominicana que se realiza desde 2012 en Madrid y que realiza exhibiciones del cine reciente y foros de encuentro entre profesionales de ambos territorios.

Con esta misma lógica, y con el fin de estrechar lazos, el pasado mes de enero el país firmó un acuerdo bilateral de coproducción con Italia. Fue el primero de muchos.

A raíz del primer acuerdo bilateral con Italia, ya varios países de Europa y de América Latina se han acercado a través de nuestras embajadas, a los fines de iniciar los trámites de negociación de acuerdos de coproducción, informa Marichal.

Fuente: LatAm Cinema

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