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Samaná

Samaná es considerada como uno de los mejores lugares del mundo para la observación de las ballenas jorobadas. Estos hermosos y gigantes mamíferos marinos, respiran aire y salen con regularidad a la superficie, permanecen en apnea unos 20 minutos, pero pueden permanecer bajo el agua hasta 40 minutos. Después del largo viaje que realizan y durante el cual no se alimentan, pasan una parte del invierno en la Bahía de Samaná, todavía sin comer. Así van a perder el quinto de su peso.

Las ballenas vienen a dar a luz a sus pequeños porque el ballenato, cuando nace, tiene una capa de grasa muy fina para soportar las aguas frías. Al nacer, mide entre 3,50 y 5 metros, y pesa una tonelada. Para constituir entonces una capa grasienta protectora y adquirir bastantes fuerzas para seguir a su madre por el viaje de vuelta, va a consumir, diariamente, alrededor de 200 litros de leche materna que es muy nutritiva, el ballenato va a tomar 45 kilos al día.